Patatas zombies y mundos de regaliz

Las 11 y 11, números brutales

Las palmeras me miran desde los grandes ventanales

Sierra de picos grandes, ventanas de colores azules abisales.

Dos días para irme, el día de los lagrimales.

 

El señor del antifaz y Bunny Tsukino,

Abrazados en un cromo y con mucho mimo

Dos patatas zombificadas reposando y bebiendo vino

Pasar la noche que pasamos ayer, era nuestro destino.

 

Canta sobre la habitación con melodías personajas.

Esa palabra fue la primera de nuestra historia maja.

Se marcha a cocinar pescados que servirá en rodajas.

Me quedo escribiendo con, de su recuerdo, las migajas.

 

Feliz como un mundo lleno de regaliz.

Si existiera ese mundo rojo y negro, ella sería la emperatriz.

Este macho alfa cada día se siente de allí el rey y su adalid.

El tiempo pasa para la vuelta, no quiero volver al puto Madrid.

 

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