Wario y el puertohurraco del reino champiñón

Wario el de super mario bros es un personaje peculiar de los videojuegos. Es rechoncho, su nariz es grandota, parece un villano pero tiene cara de que si te vas con él de fiesta te lo vas a pasar de puta madre, te invitará a esa penúltima en la que te lo pasas genial y te dirá que mejor esa última no, que si no vas a acabar en el fango y no es plan. Así es como veo y debe ser este brutal personaje.

Empezó el amigo Wario como malo del Super Mario Land 2, aquella obra maestra de la Gameboy de la que algún día metroniquearé un poco. Me hace gracia porque el juego era muy muy bonachón, los malos eran bichicos con poca malicia, el mundo era muy de gelatina de fresa y había buen rollo. Era facilongo.

Wario, que diseñó, supuestamente todo aquel mundo, realmente es un malo que quiere ser bueno, le pusieron aquel rol y tal de ser ávaro y no sé qué, pero yo no me lo creo. Eso es una falacia. Yo le veo como un hombre de 40 años que un día fue ingeniero en España y mandó a tomar por el culo a todo el mundo, se puso un peto morado, y la camiseta del cadiz, se cogió una inmensa menopea en el reino champiñón a base de Magno y Whiskas y al despertar se dejó bigote en zigzag como un jodido campeón. A partir de aquel momento también se puso unas zapatillas de aladino amarillas. Que le da igual lo que le digan, que son comodísimas y que ahora en su nueva vida, con su peto y su ultrabigote le apetece ponerse esas proto-pantuflas todos los días y lo que tú opines se la trae al pairo. Es un pantuflero y le va su nuevo rollo.

Nunca he sabido muy bien detalles sobre su enemistad con Mario, al que por cierto para ser tan buenrollero, no paran de salirle enemigos todos los años. Mario es mister enemigos. De hecho, el malo oficial era bowser, un puto reptiliano que como no tiene suficiente con tener siete hijos personajísimos, se dedica a dejarse los cuartos en barcos voladores para joder a los amigos champos de mario, que por cierto, algo habrían hecho también.

Wario, nuestro protagonista tiene un hermano llamado Waluigi, que a su vez es rival de Luigi, el hermano de Mario. Como esto puede acabar en una matanza de Puertohurraco a lo Walt Disney, decir que no se conoce la razón del encabronamiento de los hermanos Wario contra los Mario. Quizá tenga que ver con esa puta manía de los Mario de ir cogiendo monedas y monedas por ahí. ¿Y si no son suyas? Los Wario tendrían razón. Esperemos que la cosa entre los Mario y los Wario nunca llegue a mayores. No me gustaría encontrarme dentro de veinte años la noticia de que un Wario uniceja ha descerrajado cuatro tiros a luigi por unas tierras mal repartidas del reino champiñón liándose la de dios en tan acojonante ambientillo.

Aun con todo esto, evidentemente Nintendo vio claro que Wario no era el típico malo al uso. Tenía carisma de ingeniero destroyer. Y entonces le dió a protagonizar el Super Mario Land 3 a él. Qué leches Mario, Wario estaba on fire.  Juegazo, claro. Luego le dieron su propia serie en donde jugabas minijuegos en la pantalla táctil de la Nintendo DS, como por ejemplo sacando minas de un portaminas, quitando chapas a bocaos o tirando moquilios a la gente en plan infame. Todo a gran velocidad y a saco para que fuese más brutal. Aquel que escribe esto se declara mega Fan absoluto de toda la casuística del amigo Wario, con total seguridad, el ingeniero rechoncho más divertido del mundo y os lo digo por experiencia, porque he conocido muchos ingenieros y ninguno es como él, ya nos gustaría.

Las pintas de Wario serían una vergüenza para cualquier personaje de videojuegos, pero para él no y eso yo lo valoro, porque a Wario se la trae floja todo lo que se piense de él. Y me parece bien. Un ejemplo a seguir.

 

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