Octeto a 48

Ricos fideos en un plato retro,

los sirve huesitos, seguro que están muy buenos,

los cuece a fuego lento, sin prisas pero sin frenos

el amor invade la sopa de mis sueños.

 

Quién sabe el segundo plato, hay tantas cosas que no sé…

ojalá pudiese hacerle camino, aunque sea de lejos la necesito ver

son esos detalles que la gente tiene y nosotros necesitamos tener

por eso aprecio cada segundo como si nunca más fuera a volver.

 

Vives en una excitación constante porque ella te vuelve loco

pero no es la locura malvada, es la locura de la amante del ocho

infinito y recostado con encaje corporal, patatillas e invasores de plata y blanco oro.

Vives sabiendo que vas para allá con la ilusión de ser su oso novio.

 

Imprimo la tarjeta de embarque y me encuentro un agujero dimensional

en forma de rectángulo blanco con pasaporte hacia la nada abismal

y claro vuelvo a imprimir, nada de ella me ha de separar

Somos un pequeño oasis de lágrimas buenas por derramar.

 

Mi mesa de trabajo, algo de caos y setas con palabras de amor

mi reloj exagerado, mis deseos de siesta abrazando su cuerpo y dándole calor

duerme con batín, me parece un primor

sueño con ser su batín en la cama de una casita pintada con nuestro color.

 

La foto que me cambió la vida sigue en mi ventana y yo le mando besos

escribiendo poesía penka, poesía eso sí, de mis adentros

Me atraviesan desde siempre sus ojos negros.

Me asesina esa foto y me resucita a diario; necesito todo, necesito juntar mi alma con la suya, necesito su cuerpo.

 

Su VOZ llena mis oídos de aliento, ya casi estoy allí amor, casi siento el frío de tu isla, mar adentro

Vengo con mucha fuerza, hacer historia es lo nuestro

No querré volver seguro, la lagrimica tras el encuentro

Disfrutaré al máximo, eres lo más bonito del mundo entero

 

Jamón y galletas de avena, hama beads y mi corazón lleno de versos así

soy un chaval de Madrid con todo que ofrecer a una chica que me deja picuet desde allí

ella sabe que mis huesos quieren traspasar el agua entre lunares para con ella vivir

Este octeto así termina y con él de amor vuelvo a escribir.

 

 

 

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