A ella

Elijo escribirla. Elijo no escribirla. Oye, elige bien lo que haces. Elijo que descubra cómo soy. Elijo descubrirla. Elijo pensar que hoy soy el EL de EL y ELLA. Elijo quererla tanto que mis átomos se destruyen y se recombinan instantáneamente en suspiros infinitos de la fuerza y las ganas que tienen por estar a su lado.

Elijo ser su hombre, de hecho, elegí ser su hombre antes de venir. Elijo suerte, elijo locura, elijo tremenda originalidad, elijo su manera de colgar el teléfono, elijo bacon y estilo y zapatillas pizpiretas, elijo su pelo cayendo, sus labios, y su manera de andar, elijo no quedarme con una sola cosa de su cuerpo, elijo la primera ducha, elijo patatas con nombres de los años 50, elijo caricias de vigilia. Elijo estar al borde, elijo no ver el horizonte de lo inmenso que es y llorar por ver lo que veo y por ser como soy.

Elijo no tener vergüenza. Elijo que ella me enseñe lo que ve, elijo esperar a que me diga que ella lucha, elijo estremecerme al escucharlo, elijo sentirme orgulloso y me caigo al suelo de lo bonito que fue escucharlo. Elijo ser un jodido penko, un increíble novio, un luchador inquebrantable, elijo que ella se de cuenta de eso, elijo ser un forzudo, un paciente esposo sin casarme, un loco científico, un velocirraptor, su rondador por siempre, un investigador con una erre de más, un oso, uno amoroso, un gato con las cejas con forma de triángulos, un puma en la tienda de campaña siempre con hambre, un poeta griego, un pensador épico, un superhéroe, un salvador, un protector de mi salvadora, un hombre que se la come con solo mirarla y que mata los objetivos de las cámaras cuando lo hace.

Elijo ser su Batman.

Elijo ser su hombre con todas las consecuencias, con todas las vicisitudes, conociéndola más de lo que ella se cree, más de lo que yo me creo. Elijo conocerme, elijo vida, elijo lo que me dé, elijo darla lo que soy y lo que tengo, elijo currármelo cada día como si no hubiera un jamás, elijo ser un laísta mientras hablo porque no concibo otra manera de hablar. Elijo equivocarme hablando si es para decir la verdad.

Elijo cuidarla, elijo cuidarme cuidándola, elijo ser íntegro, elijo sinceridad siempre, elijo su sinceridad, elijo ir día a día, elijo soñar en silencio, elijo respetar y razonar, siempre lo he elegido, elijo amar de verdad, como así ha sido desde el principio y sólo con ella, elijo su tiempo, elijo mi tiempo, elijo ver cómo nuestros relojes se hacen amigos, elijo besos de ventana, elijo descubrir el verdadero significado de andar.

Elijo ser y no parecer, elijo ser con ganas de ser y estar, elijo el verbo to be, elijo imaginar, elijo vivir en sus realidades, elijo invitarla a las mías, elijo ser un anfitrión de la hostia, elijo respetar cuando quiera que vaya a sus aposentos, a su isla, a su universo y a su manera de concebir el cosmos, elijo que mi territorio sea el suyo, elijo que ella me enseñe las pieles colgadas de su guarida. Elijo el color rojo, y mi número jugando con el suyo. Elijo dormir bien, elijo ser un héroe de hotel, elijo reír, elijo tortugas y cerebros, elijo a sulu con la virgen maría, elijo setas con mosquitos, elijo botones para dominar el mundo y ser una mosca en un marco de color verde con ganas de volar de acá para allá. Elijo la ciencia ficción y elijo no querer ficción.

Elijo disfrutar de nuestra propia dimensión. Elijo que esta vida, que es la única que tengo, sea para vivir en un mundo con ella, no sin ella, con ella. Elijo sabiendo que la vida es dura, pero yo elijo todo esto porque lo que me está pasando es increíble.

La elijo a ella. 

 

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