Un bicho raro

Come en sitios brutalmente llenos sin poder digerir bien ni la comida ni la conversación.

Conduce por carreteras absurdas diseñadas por ingenieros drogados para ir donde no te conviene.

Cómprate ese nuevo televisor de cien mil pulgadas para destrozarte los iris viendo infra-programas.

Consume. En resumidas cuentas, eres un jodido consumidor, no una persona. Ellos lo quieren así.

 

Crece en un mundo en donde hay concursos de belleza infantil y no haces nada.

Camina sin rumbo por tu vida traumatizada por golfos que nunca tendrán su merecido. seguir leyendo