Ingravidos ochos psicodélicos

Ayer fue el día de los dos ochos, ciertamente especial para todos aquellos que amamos el concepto de infinito. Dentro de nuestra vida tenemos momentos en los que soñamos con mundos perfectos, con increíbles y preciosos planetas a los que vamos flotando ingrávidos en gigantescas naves espaciales al atardecer de cualquier día. Los colores que vemos por las ventanas forman un espectáculo psicodélico del cosmos que parece concebido solo para que lo veamos nosotros porque se ve que solo nosotros somos capaces de apreciarlo. seguir leyendo