Mi radar de perturbados

stock-footage-energy-transition-background-white-on-black

Hay gente que da miedo y lo que realmente acojona es que suelen estar muy bien escondidos en una sociedad de perturbados, igual que el típico madelman en una fiesta de geypermanes. Pero yo los reconozco, tengo un radar para ellos. Los veo. Están ahí.

Son esas señoras que se ponen una bolsa de plástico en la cabeza y van en pantuflas por la calle y preguntan en los chinos si tienen carne picada, o son los señores mayores jubilados y medio locos que van tirando de los plásticos de los contenedores “por si hay algo”. Dan miedo los que la lían en las consultas médicas con quién da la vez. Dan miedo los infra-quiosqueros del rastro, capaces de venderte una baraja de cartas del un, dos, tres, decrépita por 25 euros sin despeinarse creyendo que es “lo más”. Dan miedo las mujeres que se compran zapatos y luego no se los ponen y dan miedo esos padres destroyer de treinta y tantos que fantasean con pillar un euro perdido en los carritos del Auchán.

seguir leyendo

Luces que lloran

10552400_10204446322742304_3829602655075772210_n

Luces que lloran porque hay personas que se mueven al sacar fotos. El efecto de movimiento podía haber sido en cualquier dirección pero fue hacia abajo. Había 360 putos grados para moverse en el temblor de una mano llena de pasión. Pero fue hacia abajo. Aquello fue premonitorio porque yo no me tendría que mover de aquí y los dos lo sentimos, pero la realidad es así.
Luces que lloran por mí y por ella, a la vez que contemplan nuestros besos de ventana desde sus hilillos de cobre incandescendentes.
Luces que miran a los humanos pasar desde sus farolas y semáforos, testigos de nuestras locuras y deseos, de nuestras esperanzas y añoranzas, de nuestro devenir absurdo o nuestra existencia plena.
Luces que se conmueven porque les gustaría avanzar en el tiempo y que los “teletranspórtame Scottie” de Star Trek, sean una realidad, no una ilusión de gran serie con focos muy abajo, capitanes atractivos y semi-vulcanianos portentosos. Que se pueda hacer, que exista un botón rojo dentro de la casuística de la vida que nuestro Scottie pulse para salir de los putos Madrides de la vida a las islas mayores.
Luces que vibran en sintonía con dos seres que aman y odian el mar a la vez, que tienen cien mil historias y detalles que añadir a la brutal historia del mundo, que tienen lo retro por bandera junto a la bandera del cariño y la agitan en cada segundo que pasan juntos produciendo un hilillo musical que se fusiona con esas luces que lloran entre bucólicas hojas de Palma.
Luces, finalmente que algún día se fundirán en un efímero e infame instante en donde el cobre ya no pueda más, pero sabrán que son parte de la historia, porque ellas lloraron aquella despedida de aquellos dos seres que veían star trek acurrucaditos y nunca terminaban de ver el episodio porque sus manos les decían que era hora de echar zetas.

seguir leyendo

Boba Fett, el aguililla

star wars boba fett artwork 1280x1024 wallpaper_www.wallpaperhi.com_70

Boba Fett siempre nos ha parecido un personaje de la hostia en Star Wars y lo es y siempre lo será. Ahí le vemos con su casco acojonante siempre, con su armadura oxidada de las guerras clon, rodeado de puta gentuza reptiliana cazarrecompensas para cazar a Han Solo y liandola en Tatooine mientras que Jabba el Hut, ese Jesus Gil de palo en medio del complejo Marbella-Tatooine es brutalmente ahogado por una princesa casi desnuda en aquel infame ambientillo de marcianos con el puntillo riendo en el desierto, todos ciegos de Magno.

seguir leyendo